Yo no creo en la muerte de la infancia.
Ayer fui a ver Watchmen y me gustó, me pareció además entretenida, y me gustó el tratamiento de la imagen, la historia y las posibilidades que se planteaban en ella. Y me gustó que no hubiese ni un niño pequeño al salir del cine, por que en múltiples ocasiones salgo de ver películas bastante violentas y cañeras, o simplemente complicadas argumentalmente, y ver salir niños de la mano de sus padres. Y no lo acepto, no lo entiendo, ni lo apruebo. Hay poco cine para niños, pero lo hay. Y no entiendo qué clase de borrego cenutrio hay que ser para llevar a tus hijos de siete años a ver una película adulta, con ideas adultas sobre el mundo, que un niño no entiende, ni tiene que ver, ni tocar de ninguna forma.
Es obsceno que lleven a ver niños a películas violentas. No son para niños. Los niños no entienden de política, ni de arreglar las cosas a balazos. Ya poco deberíamos nosotros verlo, pero al menos somos mayores. Hemos abandonado de vez en cuando el mundo de la fantasía, al que de todas formas volvemos algunas veces.
Lo peor, es que en un intercambio de tweets, alguien me ha querido hacer ver que ya no hay infancia, que la infancia ahora es así. La infancia está llena de casquería fina. De tripas arrancadas y mujeres violadas, de armas en perfecto 3D y sangre que te salpica en la butaca. Pues NO, yo me niego a eso.
La infancia de ahora no tiene que ser así.
La infancia es lo que nosotros queremos que sea, no la deciden los niños. Los niños van de nuestra mano al mundo que nosotros decidamos, no al revés.
La infancia jamás debería ser así. Y si lo es, es culpa nuestra y me avergüenzo de lo que decidimos para nuestros hijos (quienes los tengan, yo no).

Suena en iTunes: Love Is a Sign>4:13>The Go-Betweens>16 Lovers Lane
Es obsceno que lleven a ver niños a películas violentas. No son para niños. Los niños no entienden de política, ni de arreglar las cosas a balazos. Ya poco deberíamos nosotros verlo, pero al menos somos mayores. Hemos abandonado de vez en cuando el mundo de la fantasía, al que de todas formas volvemos algunas veces.
Lo peor, es que en un intercambio de tweets, alguien me ha querido hacer ver que ya no hay infancia, que la infancia ahora es así. La infancia está llena de casquería fina. De tripas arrancadas y mujeres violadas, de armas en perfecto 3D y sangre que te salpica en la butaca. Pues NO, yo me niego a eso.
La infancia de ahora no tiene que ser así.
La infancia es lo que nosotros queremos que sea, no la deciden los niños. Los niños van de nuestra mano al mundo que nosotros decidamos, no al revés.
La infancia jamás debería ser así. Y si lo es, es culpa nuestra y me avergüenzo de lo que decidimos para nuestros hijos (quienes los tengan, yo no).

Suena en iTunes: Love Is a Sign>4:13>The Go-Betweens>16 Lovers Lane
Etiquetas: desvergüenza, frustración, verdades de ayer y de hoy







