lunes 30 de marzo de 2009

Yo no creo en la muerte de la infancia.

Ayer fui a ver Watchmen y me gustó, me pareció además entretenida, y me gustó el tratamiento de la imagen, la historia y las posibilidades que se planteaban en ella. Y me gustó que no hubiese ni un niño pequeño al salir del cine, por que en múltiples ocasiones salgo de ver películas bastante violentas y cañeras, o simplemente complicadas argumentalmente, y ver salir niños de la mano de sus padres. Y no lo acepto, no lo entiendo, ni lo apruebo. Hay poco cine para niños, pero lo hay. Y no entiendo qué clase de borrego cenutrio hay que ser para llevar a tus hijos de siete años a ver una película adulta, con ideas adultas sobre el mundo, que un niño no entiende, ni tiene que ver, ni tocar de ninguna forma.

Es obsceno que lleven a ver niños a películas violentas. No son para niños. Los niños no entienden de política, ni de arreglar las cosas a balazos. Ya poco deberíamos nosotros verlo, pero al menos somos mayores. Hemos abandonado de vez en cuando el mundo de la fantasía, al que de todas formas volvemos algunas veces.

Lo peor, es que en un intercambio de tweets, alguien me ha querido hacer ver que ya no hay infancia, que la infancia ahora es así. La infancia está llena de casquería fina. De tripas arrancadas y mujeres violadas, de armas en perfecto 3D y sangre que te salpica en la butaca. Pues NO, yo me niego a eso.

La infancia de ahora no tiene que ser así.

La infancia es lo que nosotros queremos que sea, no la deciden los niños. Los niños van de nuestra mano al mundo que nosotros decidamos, no al revés.

La infancia jamás debería ser así. Y si lo es, es culpa nuestra y me avergüenzo de lo que decidimos para nuestros hijos (quienes los tengan, yo no).



Suena en iTunes: Love Is a Sign>4:13>The Go-Betweens>16 Lovers Lane

Etiquetas: , ,

lunes 9 de marzo de 2009

La nula protección del trabajador mal pagado.

Tanta revolución, tanto Lenin, tanta pelea por los derechos de los trabajadores… ¡Papel mojado!

La empresa acumula unas deudas bestiales que van multiplicándose cada mes. No cobramos desde hace más de dos meses, y antes hemos estado varios meses más cobrando con retrasos superiores a los 15 o 30 días y nos llaman proveedores pidiendo pagos de facturas antiguas de varios importes.

Nuestro jefe no nos propone nada en especial. Ninguna solución. ¿Por qué? Por que le sale muy a cuenta sentarse a esperar que nos descompongamos mientras nos va sangrando cada mes. Las soluciones que hay en estos casos son poco menos que ridículas:

- Denunciarle por impago de las nóminas o pedir la extinción del contrato por incumplimiento. Esto implica que tenemos que seguir trabajando en la empresa mientras llega el juicio y se resuelve a nuestro favor. Un abogado y un graduado social nos ha confirmado que esto puede llevar unos cinco meses, si todo va bien, o unos ocho, si no se presenta y hay que ir citándole, etc. Por supuesto os podéis imaginar que se trata de unos cinco a ocho meses sin cobrar mientras esperas a que te den lo que te toca: Las nóminas atrasadas, y la mitad o menos de la indemnización que corresponde al despido, que al (seguramente) declararse insolvente, la tiene que pagar el Fogasa. Pero claro, mis gastos de alquiler, comida, etc. no se van a "congelar" varios meses. Hay que ser rico para emprender esta vía. Si añadimos la tensión de tener que trabajar con un jefe al que vas a mandar a juicio, que me lo expliquen.

- Puedes interponer una papeleta de conciliación ante el TAMIB declarando que te debe un determinado dinero y esperar a que le citen para intentar arreglar las cosas amistosamente, pero por supuesto es ridículo. Si fuese a pagar porque el TAMIB se lo pida, ya nos habría pagado :) Una vez declare que no piensa pagar, se procede al caso anterior. Juicio de pijama y orinal.

- Hacer que te despida. Francamente complicado. Sobre todo conseguir que te despida como te mereces, es decir, de forma procedente y reconociendo su parte de culpa. Luego viene la fantástica indemnización de 42 días por año trabajado, y al paro a buscar trabajo. Es lo que debemos intentar, sabiendo que va a intentar no pagarnos la indemnización… Que además de ser nuestra y correspondernos por ley, es la mínima compensación después de las amarguras que hemos venido padeciendo tdo este tiempo.

Eso es todo. Tanta revolución para esto. Cualquier empresario puede dejar de pagarte y el que pierde es siempre el trabajador. Existen otro tipo de soluciones donde el empresario sale ganando que no me molestaré en comentar, y otras donde nadie sale ganando pero el trabajador obtiene una satisfacción de tipo moral a costa de sí mismo o su imagen (cachiporras sobre la mesa, pancartas, anónimos, etc.).

Suena en iTunes: Nada.

--

Entretengámonos con este ameno vídeo mientras nos dan por…

Etiquetas: , , ,